En el padel , las voleas y los golpes cortados son moneda corriente. A diferencia del tenis, no necesitamos restar saques fuertes y altos.
Las posiciones que adopta un padelista son a veces casi de espaldas a la red, o bien con movimientos repentinos (luego de un pico o de la malla), o prácticamente a ras del suelo; en la mayoría de estos casos, la soltura y capacidad de maniobras de una sola mano son recomendables.
Finalmente, es verdad que algunos saques o tiros se resuelven mejor ayudándose con la otra mano, por ejemplo al rescatar bolas que han quedado detrás del cuerpo, y es allí donde la mano menos hábil aparece como recurso.
En conclusión, el revés a una mano es el ideal para el pádel, sobre todo en aquellas personas que inician su proceso de aprendizaje supervisado por un profesor. Será importante en el inicio restarle valor a la necesidad que todo jugador tiene de golpear con fuerza, ya que eso llegará con el tiempo. La consistencia del juego, el control de pelota, serán los valores a destacar al adquirir la técnica del golpe.
Y no hay que descartar definitivamente el revés a dos manos, como el que llevó a cabo Leo Padovani ,integrante de Drop Shot Team y uno de los animadores del Circuito Profesional. Pero se debe evaluar muy especialmente el rendimiento de las voleas y de los tiros cortados, evitando que las dos manos en el mango menoscaben las posibilidades de esos tiros, fundamentales para nuestro deporte.
Por lo general ,en los revés a una mano ,se alcanzan pelotas mejor las pelotas abiertas o con mucho ángulo, además de mejor predisposición en voleas pero se necesita de una zona de impacto precisa.
Y ,en el caso del revés a dos manos hay mejor predisposición para devolver golpes altos y/o fuertes, facilitan golpes angulados ,etc y por otro lado ,influye negativamente para técnicas de golpes cortados y voleas.
CORTESÍA DE drop shot




